La Prehistoria es la etapa más larga de la humanidad. Durante este tiempo, los seres humanos ya hacían arte. No era solo para decorar, sino que tenía funciones mágicas, religiosas o de comunicación.
Podemos distinguir dos grandes etapas:
Paleolítico (hasta el 10.000 a.C.): eran cazadores y nómadas. Hacían pinturas y grabados en cuevas, esculturas pequeñas y objetos decorados.
Neolítico (desde el 10.000 a.C. aprox.): se hicieron agricultores y vivían en aldeas, eran sedentarios. Usaban grandes piedras (megalitos) para construir monumentos funerarios.
En la Prehistoria encontramos tres tipos principales de arte:
Arte rupestre: pintado o grabado en las paredes de cuevas o rocas.
Arte mobiliar: objetos pequeños decorados, como estatuillas o huesos tallados.
Arte megalítico: grandes construcciones de piedra como dólmenes, menhires y crómlech.